Formatos útiles para la realización de traducciones

En nuestra entrada del blog de hoy hablaremos del formato de las traducciones y damos algunos consejos para clientes y traductores sobre qué formatos son idóneos para realizar los proyectos.

Una buena traducción mantiene el formato del texto original al 100%. Aquí juega un papel importante la coordinación entre el cliente y la agencia de traducción: siempre cuando sea posible, las traducciones se deberían realizar sobre un formato directamente modificable, como Word, PowerPoint o Excel; es decir, en el formato en el que fueron realizadas en primera instancia.

Formatos como pdf no son directamente modificables, ya que normalmente el pdf es el resultado de una conversión: el texto generado en Word, PowerPoint o Excel se guarda en un formato más universal, fácilmente imprimible, no modificable y que se puede abrir con multitud de software gratuito, como Adobe Acrobat Reader o similar.

Pero esa "conversión" no se puede sobrescribir, no se puede traducir directamente en este formato; por lo tanto, si deseamos mantener el formato original, la traducción ha de realizarse sobre el documento de origen, sea: .docx, un .pptx o .xlsx (o en las versiones anteriores, a MS Office 2007: .doc, .ppt, .xls).

Otro tema son los documentos pdf generados directamente para este formato, en InDesign, QuarkXPress u otro software de diseño gráfico. Para traducir este tipo de documentos y mantener el formato exactamente igual, el cliente debe facilitar a la agencia de traducción todos los elementos que se hayan utilizado en la creación del documento: fuentes, imágenes, elementos gráficos y colores. En este caso, el proyecto no solamente consistirá en la traducción del texto en sí, sino además en la adaptación del texto traducido al entorno gráfico del documento. De este modo, se podrán crear, por ejemplo, manuales técnicos con multitud de elementos gráficos y dibujos, en varios idiomas.